Un club de propietarios Porsche, super y hypercars en Mérida. Routes dominicales, track days y una plataforma propia, cerrada y validada, que llega primero a quienes estuvieron desde el inicio.
Todo empezó con una invitación sencilla: convocar a propietarios importantes a convivir un domingo por la mañana, compartir experiencias, disfrutar un café y valorar los autos de otros apasionados del automóvil.
La evolución natural fue darle formalidad y estructura. Propietarios que coincidían un domingo temprano, compartían una ruta sin haberlo planeado y se reconocían en el estacionamiento del Porsche Centre.
Esta comunidad formaliza esa convivencia. Le da calendario, estructura y un entorno propio, dejando de depender de quién se acordó de avisarle a quién y trascendiendo el voz a voz que hoy ya hizo eco.
El punto de partida es Porsche; el punto de encuentro es el entusiasmo por la ingeniería que solo se entiende manejándola.
El eje del club es la marca: propietarios y entusiastas Porsche. Junto a ellos, quienes viven la misma pasión desde el asiento de un super o un hypercar.
Y como suele ocurrir en este perfil, los garages rara vez tienen una sola llave. Junto al 911 conviven un italiano, un inglés o un alemán de otra casa. Esa mezcla es bienvenida y forma parte del carácter del club.
Un calendario propio, con la logística resuelta. Lo que sostiene al club no es el itinerario, sino la conversación que ocurre cuando se apagan los motores.
Rutas por la península con salida desde Porsche Centre. Café antes, desayuno al llegar y el convoy organizado.
Jornadas en circuito, con instructores, cupo limitado y el auto donde pertenece: en pista.
Cenas, catas y encuentros con marcas invitadas, reservados a socios activos.
Nuevos modelos antes que nadie, en un entorno cerrado dentro de Porsche Centre Mérida.
Rutas largas con hoteles, resguardo y tiempos resueltos. Solo hay que manejar.
Una red de contactos de alto valor que empieza en el estacionamiento y sigue fuera de él.
La atención que atrae un superauto es un activo que debemos canalizar con propósito. Este club transforma la pasión por conducir en un legado familiar y de impacto social.
Las rutas involucran a las familias de los socios para transmitir el valor del servicio a las nuevas generaciones.
Diseñamos iniciativas para beneficiar a niños, jóvenes y familias en situación vulnerable.
No reemplaza la filantropía personal de cada socio, sino que aporta la convocatoria, la logística y la constancia para hacerla sostenible.
Las redes abiertas y los grupos de mensajería exponen a sus miembros, diluyen la conversación y no distinguen a quién dejan entrar. Por eso el club construye su propia aplicación, con canales encapsulados: cada socio es validado antes de entrar y lo que ocurre dentro no se filtra hacia afuera.
La primera versión llega con seis módulos que resuelven lo que hoy se pierde en chats: quién va, quién pagó, dónde está el reglamento, dónde quedaron las fotos. Los founding partners tendrán acceso anticipado.
La primera versión se concentra en lo que el club necesita operar cada domingo. Estas piezas llegan en la siguiente etapa, cuando la comunidad ya esté dentro.
En Fase 1, cada solicitud de ingreso la valida el comité de forma personal, con las credenciales que recibe. Después, el flujo de verificación será digital.
Hoy: validación del comitéForos entre socios, marketplace de marcas invitadas —relojería, vinos, detailing, resguardo— y compraventa vehicular dentro del círculo, donde la procedencia del auto ya está validada.
Hoy: canales institucionales del clubLa primera generación de socios no entra igual que las siguientes. El welcome kit es la constancia física de haber estado desde el inicio: cuatro piezas, una sola tirada.

Disco para el cristal lateral. Discreto en el auto y la señal que reconoce a un socio en la calle.

Negra con visera dorada, logotipo bordado al frente y parche del club al costado.

Blanco con vivos dorados y el emblema completo al dorso. La prenda de los routes y los eventos.

Acero mate con el emblema grabado a láser. Para el café del domingo y los kilómetros que siguen.
Tirada única de la primera generación. Se entrega al confirmarse el ingreso como socio fundador.
El polo, la gorra y el emblema forman parte del uniforme no escrito de cada domingo. Quien lo lleva estuvo cuando el club se fundó.
El ingreso es solo por pre-registro y validación del comité, nunca por inscripción abierta. Los datos no son públicos y no se comparten con terceros. La seguridad no es una función más: es la condición que hace posible la exclusividad.
Cada socio es revisado antes de entrar. Sin registro abierto, sin perfiles anónimos, sin excepciones.
Cada quien elige qué parte de su perfil y de su garage verá el resto de la comunidad. Lo que ocurre dentro no se filtra hacia afuera.
Plataforma construida sobre estándares de seguridad de la información, con pagos procesados por un proveedor certificado.
Un disco discreto en el cristal lateral. Para quien sabe mirar, dice todo lo que hace falta decir.
Pre-regístrate en menos de un minuto. El comité revisa cada solicitud y te contacta por WhatsApp con los siguientes pasos, las cuotas y la fecha del primer route oficial.
Los socios fundadores tienen acceso anticipado a la aplicación del club y reciben el welcome kit de la primera tirada.